Mantenimiento de movimientos automáticos y de cuerda manual.
Un reloj con movimiento automático o de cuerda manual funciona sin electricidad. Estos mecanismos constan de numerosas piezas móviles, cada una cuidadosamente lubricada con aceites especiales para garantizar un funcionamiento y una rotación fluidos. Con un mantenimiento adecuado, estos movimientos pueden durar décadas.
Como norma general, se recomienda realizar el mantenimiento de un reloj automático o de cuerda manual cada tres o cuatro años a partir de la fecha de compra. En ORDILU, podemos realizar este mantenimiento a través del fabricante o en nuestro propio taller de relojería. Sin embargo, el intervalo de mantenimiento puede variar según el tipo de movimiento y la frecuencia de uso del reloj. Si observa irregularidades en el funcionamiento del reloj que superen la desviación normal, le recomendamos que lo revise el fabricante o ORDILU.
Mantenimiento de movimientos de cuarzo
Los relojes de cuarzo funcionan con una pila que, por lo general, necesita ser reemplazada cada pocos años. Lo ideal es que la cambie la propia marca o un distribuidor autorizado como ORDILU. La frecuencia de cambio de pila depende del tipo de movimiento y del uso de funciones adicionales como el cronógrafo.
Si bien los relojes de cuarzo requieren un mantenimiento menos frecuente que los automáticos y los de cuerda manual, también contienen lubricantes en sus componentes internos. Se recomienda realizar el mantenimiento de un reloj de cuarzo cada seis o siete años, dependiendo de su uso y de la frecuencia con la que se utilicen funciones como el cronógrafo.
Mantenimiento de mecanismos solares de cuarzo
Los relojes solares funcionan con baterías recargables (acumuladores) que se cargan mediante energía solar. Estos acumuladores suelen durar entre 7 y 12 años, aunque su vida útil puede variar según la marca y el uso del reloj. Al igual que los relojes de cuarzo, lo ideal es que los relojes solares reciban mantenimiento cada seis o siete años, dependiendo la frecuencia de uso del reloj y sus funciones, como el cronógrafo.
Mantenimiento de la resistencia al agua
Los relojes están diseñados con distintos niveles de resistencia al agua, que suelen oscilar entre 3 y 100 ATM. Esta resistencia se logra mediante juntas de goma, que con el tiempo pueden resecarse, reduciendo su eficacia. Para garantizar que su reloj conserve su resistencia al agua, se recomienda realizar una prueba anual.
En ORDILU, nuestros relojeros especializados utilizan equipos profesionales de prueba de fugas para verificar la resistencia al agua de su reloj. Si se detecta algún daño en las juntas u otros componentes, le ofreceremos reemplazarlos y restaurar la resistencia al agua original de su reloj.
*Nunca utilice la corona para ajustar la hora o la fecha, ni presione ningún botón, mientras el reloj esté en contacto directo con el agua.*
*Asegúrese siempre de que la corona esté bien cerrada, sobre todo si es de rosca. Asimismo, los pulsadores de rosca deben permanecer bien cerrados durante su uso.*